Casa Hacienda del Lago se desarrolla en un condominio de alto estándar en las cercanías de Frutillar, emplazada en una loma privilegiada con vista abierta hacia el lago y cinco volcanes. A diferencia de otros proyectos más personalizados, esta vivienda fue concebida desde su origen para ser vendida una vez terminada.
El desafío consistió en lograr un equilibrio entre identidad, materialidad y atractivo transversal — evitando una arquitectura excesivamente particular y permitiendo que distintos perfiles de usuarios pudieran proyectarse en ella.
Una casa que no solo se construye para ser habitada,
sino para ser elegida.
El emplazamiento define
el proyecto antes que
el primer trazo arquitectónico.
La casa se sitúa en una loma privilegiada, con vista abierta hacia el lago y cinco volcanes. El entorno cuenta con plusvalía creciente gracias al mejoramiento de accesos, asfaltado de caminos y la proximidad a equipamiento como el nuevo colegio de Frutillar.
Cada decisión de diseño fue tomada considerando no solo la ejecución, sino también la percepción final del proyecto como producto habitable y comercializable — sin sacrificar identidad ni calidad arquitectónica.
"La arquitectura se equilibra
sin caer en excesos.
Identidad, materialidad y vista
como una sola decisión."
Vista abierta · Lago y volcanes
Cubierta metálica · Geometría sobria
Emplazamiento · Loma con plusvalía