El proyecto nace desde una decisión particular: la clienta adquiere un tercio de un galpón antiguo a través de Decolonial Maderas Recicladas. Desde ese gesto — rescatar historia material — surge una propuesta que combina arquitectura contemporánea con materialidad recuperada.
La vivienda se orienta estratégicamente hacia el norte, con ventanales de más de 3,5 metros que definen tanto la experiencia espacial como el comportamiento térmico de la casa. El paisaje del fundo entra como parte del programa.
Una arquitectura simple, eficiente y bien resuelta,
donde cada elemento tiene un propósito.
La arquitectura no busca imponerse.
Busca integrarse y resaltar
a través de sus materiales.
El proyecto se emplaza en un paisaje abierto, con vistas a los volcanes y una fuerte presencia de naturaleza. El clima y el territorio condicionan cada decisión de diseño — desde la orientación hasta la elección de cada material.
La integración de madera nativa reciclada proveniente de Decolonial no es solo una decisión estética. Es una forma de conectar la vivienda con la historia constructiva del sur de Chile — dándole continuidad a estructuras que de otro modo habrían desaparecido.
Uno de los principales focos
del proyecto fue la relación
con la luz.
La vivienda se orienta estratégicamente hacia el norte, incorporando grandes ventanales de más de 3,5 metros de altura. Esta decisión define tanto la experiencia espacial como el comportamiento térmico de la casa — optimizando su habitabilidad en el clima del sur.
Los espacios interiores se organizan de manera fluida, generando continuidad visual y conexión constante con el exterior. La luz natural no es un accidente — es parte estructural del diseño.
"Construir en el sur no se trata
solo de resolver un programa.
Se trata de entender el lugar,
trabajar con sus condiciones."
Laurel reciclado · Piso con identidad
Vigas labradas con asuela · Decolonial
Muros mix nativo · Carácter y resistencia